¿Te conviene endeudarte para crecer?
Endeudarte puede impulsar tu negocio o hundirlo. Aprende las 5 reglas clave para decidir si pedir un crédito es buena o mala idea

La pregunta del millón
Todos los que tenemos negocio en algún momento nos hacemos esta pregunta: ¿pido plata prestada para crecer más rápido o sigo ahorrando de a poquito?
Da miedo, ¿no? Por un lado quieres crecer ya, aprovechar las oportunidades. Por el otro, la sola idea de tener una cuota mensual encima te quita el sueño.
Un caso que me tocó ver hace poco
Tengo un cliente con una cafetería. El tipo la tiene clara: buen producto, clientes fieles, y cada mes le queda plata.
Quiere abrir un segundo local porque ve demanda en otra comuna.
El problema: necesita como 50 palos para montar todo. No los tiene. Entonces está entre pedir el crédito y arrancar ya, o seguir juntando plata unos años más.
Su miedo es real: “¿Y si el segundo local no funciona como espero? ¿Termino perdiendo los dos por no poder pagar las cuotas?”
Esa conversación me hizo reflexionar sobre cuándo realmente conviene endeudarse y cuándo es mejor esperar.
Mis reglas básicas (aprendidas a la mala)
1. No pidas plata para “aguantar”
Si tu negocio está perdiendo plata, un crédito no te va a salvar. Es como tomar aspirinas para un cáncer: te calma un rato, pero el problema sigue ahí y se hace peor.
2. Sí sirve para potenciar lo que ya funciona
Si ya tienes clientes, vendes bien y generas caja, un crédito puede ser tu mejor herramienta. Úsalo para hacer más de lo que ya funciona.
Es como cuando ya sabes vender un producto y quieres comprar más stock. O cuando ya tienes un local exitoso y quieres abrir otro igual. Usas la plata para hacer más de lo mismo que ya sabes hacer.
3. Las cuotas son lo que importa, no la tasa
Olvídate de si es 1.8% o 2.2% mensual. Lo que importa es:
¿Cuánto pago al mes?
¿Puedo cubrirlo incluso si las ventas bajan?
¿En cuánto tiempo recupero la inversión?
prefiero un crédito al 2.2% que me dé cuotas cómodas, que uno al 1.8% que me tenga contando centavos cada mes.
4. Cada peso prestado tiene que traerte más pesos
Antes de firmar nada, saca tus cuentas: si pido 10 millones prestados, ¿cuántos ingresos adicionales voy a tener cada mes?
Por ejemplo si compras una máquina, ¿realmente vas a producir y vender más?
Y no seas optimista en los números. Si crees que vas a vender 100, ponle que vas a vender 70. Si igual te dan los números, dale para adelante.
5. Tiempo del crédito = vida útil de lo que compras
Si compras algo que dura 3 años, tu crédito debería ser máximo a 3 años.
Si es inventario que se vende en 6 meses, el crédito debería ser a 6 meses.
He visto gente pagando cuotas por equipos que ya ni tienen. No seas ese tipo.
Mi experiencia después de tantos años
He visto negocios que despegaron gracias a un crédito bien usado.
Y he visto otros que se fueron al carajo por endeudarse mal.
Los que triunfaron: ya andaban bien, sabían exactamente para qué usar la plata y tenían claro cómo devolverla.
Los que se quebraron: pidieron plata para tapar hoyos o porque pensaron que con más capital automáticamente iban a vender más.
La regla es simple: si piensas más en cómo pagar la cuota que en cómo crecer tu negocio, algo está mal.
Endeudarse puede ser lo mejor o lo peor que hagas. Depende de cuándo y para qué.
👉 Si tu negocio ya funciona y quieres acelerarlo, puede ser una gran herramienta.
❌ Si tu negocio está mal y crees que más plata lo va a solucionar, mejor no.
¿Tienes dudas sobre si te conviene o no? Conversemos.
A veces es bueno que alguien más revise tus números y te diga si estás siendo muy optimista o muy pesimista. Mejor prevenir que lamentar.